EXCELENTE !! ¿ AHORA LO ENTENDES LA #COMPARACION DE #JESUS , CON LA #INTENSIDAD DE #FE, QUE TIENES ? EL #AUTOENGAÑO DE LAODISEA. COMO TU #PROPIO #AUTOENGAÑO.. TIENES UNA #FE #REAL PERO NO ES #SUFICIENTE PORQUE TE #AUTOENGAÑAS, POR LO QUE ERES #TIBIO
El contexto histórico ayuda a entender la imagen. La ciudad de Laodicea tenía un serio problema con su suministro de agua. A diferencia de sus vecinas, no contaba con una fuente propia:
Laodicea traía el agua por largas tuberías. Para cuando llegaba, ya no era ni caliente ni fría. Estaba tibia, cargada de sedimentos, y provocaba náuseas. No servía para sanar ni para calmar la sed.
Con esa imagen, Jesús denuncia una realidad espiritual. No está diciendo que la frialdad espiritual sea deseable, sino que una fe tibia, autosatisfecha y engañada es repulsiva. No produce vida, no consuela, no transforma.
El problema de Laodicea no era la falta de recursos, sino su orgullo. “Tú dices: soy rico… y no sabes que eres desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo” (Apocalipsis 3:17). Creían no necesitar nada, pero su fe se había vuelto inútil, desconectada de la dependencia real de Cristo.
Por eso la advertencia es también una invitación: “Yo reprendo y disciplino a los que amo… arrepiéntete” (Apocalipsis 3:19). El Señor no busca cristianos satisfechos consigo mismos, sino vidas restauradas por Su gracia, útiles para Su gloria y para el bien de otros.

No hay comentarios:
Publicar un comentario